Dicen que el amor perfecto no existe.

El amor real (no el perfecto)

No el de las películas de Disney.
No el que termina con beso bajo la lluvia y créditos finales.

El amor real es el que tiembla.
El que se equivoca.
El que a veces se queda… y a veces se va.

Es el que se rompe en una cocina a las 2 a.m.
El que aprende a pedir perdón.
El que entiende que amar no siempre es suficiente, pero casi siempre es transformador.

Hay amores que no terminan juntos,
pero sí terminan siendo mejores personas, mejores amigos. , aquello que muchos ex no entenderán . 

Amores que enseñan límites.
Que te muestran lo que mereces.
Que te obligan a mirarte al espejo y crecer.

No todos los finales son bodas.
Algunos son despedidas con gratitud., amores sanadores o que enseñan . Otros son silencios que duelen, pero sanan.

El amor real cambia de forma:
a veces es pareja,
a veces es amistad,
a veces es recuerdo,
y a veces es la versión más valiente de ti mismo.

Porque el amor perfecto no existe.
Pero el amor que te transforma…
ese sí es inolvidable. Aquel amor que después del dolor

transforma para siempre .

Si alguna vez amaste y no funcionó,
no fracasaste.
Evolucionaste. The writer 

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